fbpx

5 ideas para que planchar sea más fácil

by Alicia

Estos días de calor hay tareas del hogar que resultan más apetecibles de lo habitual (léase con tono de ironía) porque estoy segura de que si hacéis una encuesta entre familia y amigos, encontraréis que solo un pequeño porcentaje disfruta planchando. Con el calor del verano todavía se hace menos apetecible porque la ropa, si la secas al sol, suele quedar acartonada y el calor de la plancha añade grados.

Planchar no es mi pasión desde luego, pero es la típica tarea de la que disfruto del resultado porque me gusta tenerlo todo ordenado y en su sitio – soy una Virgo de libro :D

A lo largo del tiempo he comprobado que ciertos hábitos contribuyen a que planchar no sea tan aburrido o que no se convierta en una tarea titánica. Puede que a vosotros os funcionen otras fórmulas, pero a mi estas me funcionan y creo que puede ser interesante compartirlas así que aquí van 5 ideas para que planchar sea más fácil.

1. Disponer de un espacio cómodo para planchar. Intenta que sea siempre en el mismo sitio, un lugar en el que tengas todo a mano y sea fácil recoger y colocar la ropa. Os dejo algunas ideas de zonas de lavandería y planchado, no es fácil disponer de ellas en un piso pequeño, pero pueden darnos ideas.

2. Una buena tabla de planchar  que se mantenga estable, pueda regularse en altura, disponga de un espacio donde apoyar la plancha o centro de planchado, pueda plegarse y tenga un tamaño cómodo. Imprescindible también tener una buena plancha o centro de planchado, pueden marcar la diferencia entre que nos eternicemos o terminemos más rápido, a mayor potencia y más bares mejor y más rápido será el acabado.

3. Priorizar. No dejar que se amontone mucha ropa es fundamental. Cuando recojas la ropa del tendal o la secadora prioriza las prendas que no es necesario planchar, puedes doblar toda esta ropa previamente y la cantidad de ropa acumulada irá descendiendo. Parece que no hace nada pero a nivel mental ver cómo la masa de ropa baja da más ánimo para continuar.

4. Ordenar. Planchar primero las piezas menos complicadas o cuyos tejidos os permitan ir más rápido. Vuelvo a mencionar la parte «psicológica» de esto, ver como la cantidad de ropa que te queda por planchar va disminuyendo, hará que recuperes el ánimo cuando te toque la parte final – lo más duro. En mi caso funciona muy bien dejar lo que necesita más atención al detalle para el final, estoy más cansada pero ver que solo hay unas piezas y todo lo pequeño está ya doblado hace que me apetezca más terminar. Por supuesto hay quien prefiere organizarse de forma diferente y planchar lo más complicado al principio, cuestión de gustos.

5. Distribuir la ropa planchada por habitaciones, mientras planchas separa las piezas por habitaciones. Ya sé que muchos lo que hacéis es sacar de una cesta e ir colocando en otra, pero si vais organizando la ropa por habitaciones una vez que vayais a colocarla en los armarios todo será más fácil.

Imagino que muchas de estas ideas ya las pondréis en práctica, o puede que os guste lo contrario: mezclar para no aburriros e ir planchando piezas de diferente dificultad, intercalando con otras que no necesitan planchado. Para mi es fundamental seguir este orden y me resultaría complicado cambiarlo, pero es válido cualquier método que saque la ropa del medio.

Por supuesto doy por hecho que cualquiera que odie planchar, tras sacar la ropa de la lavadora y, si dispone de un tendal, lo que hará será colocar la ropa lo más estirada posible o incluso tenderá en perchas, la cosa cambia un poco si usas secadora.

Hoy en día hay máquinas que permiten que el planchado sea más fácil, aunque no son aptas para el bolsillo de todo el mundo y tienen un tamaño que ocupa mucho espacio. También existen infinidad de detergentes, productos de lavado que prometen hacer el planchado más sencillo pero hay que tener cuidado, os lo dice alguien en cuyo armario hay mucha ropa negra. Muchos secaréis en secadora, pero si disponéis de un espacio para tender os ahorraréis este gasto de energía en verano.

Está claro que lo principal es disponer de tiempo, pero por experiencia os digo que si soléis procrastinar el planchado el momento de enfrentarse a la cesta llena de ropa y ponerse a ello es difícil. En mi caso, al trabajar como freelance puedo distribuir mis horarios mejor, pero no estoy exenta de planchar.

Lo ideal sería no tener que planchar, pero muchos tejidos no recuperarían su forma tras el lavado y llevamos muchos siglos planchando, he leído que ya empezamos en la antigua Grecia, así que parece que nos queda plancha para rato.

Si tenéis algún método infalible os rogamos, hablo por mi y por todos los que leerán esta entrada que lo compartáis en los comentarios. Gracias!

Vía 123 – 45

Más inspiración en:

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.